Deutsch   English   Français   Español   Türkçe   Polski   Русский   Rumână   Українська   العربية
Inicio   Acerca de VC   Contacto  

Por favor, apoye LA VOZ CIUDADANA con una donación AQUÍ!




El cobarde ministro-presidente de la CDU Sven Schulze se echa atrás del debate con Ulrich Siegmund (AfD)


En una democracia que funciona, la competencia política debería decidirse mediante argumentos, no mediante evasivas, cambios de reglas y advertencias histéricas sobre el «colapso de Occidente».


El «mayor podcast de entrevistas en lengua alemana» de Ben Berndt (ungeskriptet by Ben) intentó precisamente eso: hacer posible una confrontación objetiva entre Sven Schulze (CDU) y Ulrich Siegmund (AfD). El resultado constituye un auténtico descrédito para la política tradicional.

Berndt invitó al actual ministro-presidente Sven Schulze a enfrentarse en un debate de fondo con su rival Ulrich Siegmund. Schulze, un político experimentado con trayectoria en la Unión Europea, debería haber sido la persona ideal para cuestionar críticamente las posiciones de la AfD. En lugar de ello: rechazó la invitación alegando «problemas de agenda». A tres meses de las elecciones, el político de la CDU supuestamente no encuentra ni un solo hueco para participar en el mayor podcast en lengua alemana, mientras que Siegmund sí asistirá. Todo ello huele claramente a una maniobra para esquivar el debate.

Cambios de reglas por pánico

Aún más embarazoso es el contexto más amplio que Berndt pone de manifiesto. En cuanto se vislumbra la posibilidad de un gobierno regional encabezado por la AfD, la República de Berlín parece caer en un pánico colectivo. De repente, se modifica el procedimiento del Bundesrat: en el futuro, un solo estado federado ya no podrá presentar por sí mismo un proyecto de ley; harán falta dos. Una norma que llevaba décadas vigente se reescribe de la noche a la mañana simplemente porque un partido «equivocado» podría llegar al poder. Se afirma que esto es necesario «para proteger la democracia».

Este tipo de justificaciones suenan a auténtica burla. Si los otros quince ministros-presidentes supuestamente lo hacen todo bien y solo la AfD llevaría al país al desastre, ¿por qué se teme tanto a las mayorías democráticas? Los partidos tradicionales se presentan a sí mismos como la propia democracia y describen a su adversario político como una amenaza existencial. Eso no es una concepción democrática; es preservar el poder mediante superioridad moral.

El «cordón sanitario» como déficit democrático

El tan repetido «cordón sanitario» contra la AfD resulta ser, al examinarlo más de cerca, una muestra de cobardía intelectual y política. En lugar de debatir sobre el fondo de las cuestiones, se rechazan los debates, se cambian las reglas y en los programas de tertulia se da la palabra principalmente a quienes ya pertenecen al mismo entorno ideológico. Berndt lo resume perfectamente: si realmente se considera que la AfD es tan peligrosa, hay que enfrentarse a sus candidatos, preferiblemente con su rival político directo. Precisamente eso es lo que no ocurre.

En cambio, más tarde volverá a repetirse el espectáculo habitual: Sven Schulze u otros representantes del establishment no habrán comentado las declaraciones de Siegmund en el podcast, pero los medios y los políticos acusarán a Ben Berndt de haber sido «demasiado poco crítico». La exigencia de «contextualización» aparece siempre que el propio candidato evita un debate abierto.

La democracia vive de la confrontación

Quien de verdad quiera «salvar la democracia» debe estar dispuesto a debatir. No en reuniones cerradas entre personas afines, ni mediante cambios de reglas decididos entre bastidores, sino públicamente, con justicia y sobre el contenido. El podcast de Ben Berndt ofrece precisamente ese espacio: sin editar y con un gran alcance. La negativa de Schulze demuestra que una parte de la CDU prefiere seguir recurriendo a la estrategia de siempre: difamar a la AfD, pero no combatirla con argumentos.

Eso no es una señal de fortaleza, sino de debilidad. Un gobierno y un gran partido popular que rehúyen una conversación en un podcast tres meses antes de unas importantes elecciones regionales transmiten una profunda falta de confianza en sus propias posiciones. Los ciudadanos se dan cuenta. Ven que se aplican dos varas de medir.

Sven Schulze aún dispone de un hueco en su agenda. En nombre de la democracia que dice defender con tanto fervor: acuda y enfréntese al debate. O admita sinceramente que el «cordón sanitario» sirve, ante todo, para evitar preguntas incómodas. Los votantes saben distinguir muy bien quién se esconde y quién da la cara.

Author: AI-Translation - АИИ  | 

Chaque jour de nouvelles offres jusqu'à 70 % de réduction

Otros artículos:

Asesinato, elixires – y un pastel con relleno mortal

¿Qué sucede cuando una conversación inofensiva sobre veneno y vecinos de repente se convierte en una oscura historia de pobreza, desesperación y asesinato infantil?... vers l'article

La acompañante escolar

Una acompañante escolar sobre la situación en la escuela.... vers l'article

Comida contra la catástrofe climática - ¡Así de fácil podemos detener el cambio climático!

Todavía hay mucha gente ahí fuera que tiene miedo. Miedo a un virus, a Putin, a Trump, miedo a este CO2. Como pensador voluntario y disidente de teorías conspirativas enrevesada... vers l'article

el canal oficial de La Voz Ciudadana en Telegram el canal oficial de La Voz Ciudadana en YouTube   Bürgerstimme auf Facebook

Apoye el funcionamiento de este sitio con contribuciones voluntarias:
vía PayPal: https://www.paypal.me/evovi/12

o por transferencia bancaria
IBAN: IE55SUMU99036510275719
BIC: SUMUIE22XXX
Titular de la cuenta: Michael Thurm


Shorts / Reels / Clips cortos Aviso legal / Descargo de responsabilidad